

Por Omar Ureña
San José de Ocoa
Ayer se produjo un revuelo en Ocoa con una denuncia sobre unas casitas pintadas de propaganda política en la comunidad de la Vuelta de la Paloma, que señalan como autora a la candidata a diputada Josefa Mejia.
Las casitas envueltas en la disputa dónde se pronunciaron muchos ocoeños en contra de esa medida, tienen un sentimiento de propiedad de Ocoa como provincia, aun siendo bienes privados de particulares.
Este miércoles, Josefa Mejia se presentó indignada al lugar y explicó que todo se debe a una campaña sucia en su contra, ya que según se pudo contactar, las tradicionales casitas no han sido tocadas como se ha dicho.
Siendo justo con nuestra conciencia, la obra de arte diseñada en ese lugar por artistas ocoeños, se mantiene intacta. Fueron pintadas otras casitas que se encuentran distantes, que no tenían ningún tipo de pintura, y se eliminó la propaganda política.
Dentro de esta situación que ha llamado la atención de todos y ha generado todo tipo de comentarios, es urgente que a esa comunidad se le brinde la oportunidad de una mejor vida a sus residentes, toda vez que la impresión del colorido que reciben los visitantes a Ocoa contrasta con la marginalidad social que experimentan sus habitantes.
Josefa Mejia propuso que todos los aspirantes a cargos electivos de esta provincia, se desplacen hasta la zona y entre todos asistir a esas familias, en el entendido de que, muchos aún cocen sus alimentos en fogones con leña y andan con sus pies polvorientos dentro de sus casas, porque sus pisos en pleno siglo XXl aún son de tierra, además que en su interior, el deterioro progresivo que presentan esas casitas icónicas de este pueblo y que hemos defendido como patrimonio nuestro con uñas y dientes, es sin duda alguna la otra cara de la moneda; una realidad tétrica qué debe darnos vergüenza como provincia.
¡Si ombe si!
