

Willy Ortiz
ElOcoeño.com
San José de Ocoa
Los padres del niño Estarlin Manuel Núñez Ramírez, de 11 años, aún no olvidan ese viernes primero de noviembre del 2019, cuando su pequeño fue atropellado por el conductor de un carro, mientras se encontraba en la orilla de la carretera, en la Sección los Ranchitos de Ocoa.
Desde ese momento, el niño que cursaba el Sexto grado en la escuela primaria de los Ranchitos, esta prácticamente postrado en silla de ruedas.
Según relató Heriberto Núñez, su hijo fue dejado abandonado por el conductor del vehículo, un carro Sonata, color blanco, y presentó un pedazo del bomper que recogió luego de los hechos.
“Dejó mi hijo inconsciente, casi muerto y huyó del lugar. Espero me ayuden para que vuelva a caminar como antes”, lamentó.
Recordó que eran casi las doce del mediodía cuando el carro que está siendo investigado por una cámara que posiblemente captara el momento del accidente, pasaba por los Ranchitos, tras salir desde Ocoa.
“Quiero que las autoridades me ayuden a aclarar este caso. Mi niño quedó inválido de una pierna, un brazo, tiene hierros en varias partes de su cuerpo”, expresó con rostro entristecido y con impotencia al ver a uno de sus tres niños en esas condiciones.
Manifestó que han gastado más de 800 mil pesos y hay que hacerle una operación que tiene un costo de 130 mil pesos.

“No tenemos recursos. Tuvimos que empeñar la casa y se perdió”, dijo.
De su lado, Adalgisa Ramírez Ciprian, su mujer y madre de Estarlin y otros dos niños de 6 y 8 años, relató que tan pronto escuchó lo que pasó, corrió, recogió su hijo y se lo echó encima para llevarlo al hospital.
“El niño quedó inconsciente, el chofer lo abandonó y se fue”, contó la mujer.
También clamó por una ayuda económica tras indicar que perdieron su casa y ahora viven alquilados en una pequeña casucha construida y techada de zinc.



