

Willy Ortiz
ElOcoeño.com
San José de Ocoa
Pasaban de las 6 de la tarde del sábado 2 de enero de los corrientes, cuando naufrafó la Yola en la que viajaban al menos 6 personas de las cuales tres jóvenes murieron ahogados en la presa Jiguey, por el área del Jobo, Río Abajo.
“Salí a alimentar unos peces y a supervisar un proyecto que tenemos aquí en la presa. Llegué como a las 4 de la tarde y me encontré con los jóvenes que estaban en una comelona. Eran como 50”, relató Eduard Tejeda, quien manejaba la Yola.
Tejeda quien es Presidente de la asociación de criadores de peces del Distrito Municipal La Ciénaga, donde residían Javier Francisco Báez Lebrón, Manuel Arlin Pérez y Dainovir Crisney Santana Castillo, contó que estos y demás compañeros le pidieron que los cruzara del otro lado del gigante y peligroso lago para regresar a sus casas.
“Ya yo había echado cuatro viajes, eran como 50 que andaban. En el último la Yola iba bien, pero cogió agua porque los que estaban sentados en el medio se tiraron encima de los que iban en la tabla de alante”, afirmó.
Manifestó que a seguidas el “bote” se viró y comenzó a sacar a uno de los que se ahogaban cuyo nombre no dijo.
“Pude sacar a uno de ellos en tres ocasiones del agua y lo ponía en el borde de la Yola, pero al final se me fue”, aseguró.
“Seguí nadando por debajo de la Yola y pude sacar a otro que movía los brazos y lo metimos mareado en otra Yola de un compañero que llegó a ayudar”, manifestó.

Medina había advertido que su bote aguanta hasta 15 personas, pero que no podían inclinársele delante.
“Pude quitarme el abrigo cuando uno de ellos me abrazó, me llevo dos metros abajo del agua y yo no aguanté, no pude salvarlo”, siguió relatando la tragedia.
Indicó que la experiencia que vivió no quiere verla más nunca en su vida.
Según familiares de los jóvenes fallecidos por asfixia por ahogamiento, estos salieron desde tempranas horas de la tarde de ese día con destino a la presa.
Señalaron que el primer grupo partió a eso de las 10:00 de la mañana.
El padre de uno de los jóvenes que perecieron, aseguró que el suceso ocurrió por la desobediencia de su hijo que no le dijo hacia donde iba.
Residentes en la Ciénaga y zonas vecinas criticaron que en medio del toque de queda, debido a la Covid-19, grupos de personas hayan salido a disfrutar en violación a las disposiciones gubernamentales.
Como consecuencia de las muertes de los jóvenes, la Junta Distrital de la Ciénaga dió a conocer una resolución que establece 10 días de duelo.
En una pequeña islita, dentro del lago, se pudieron observar calderos con pescado, víveres, así como utensilios alrededor de un fogón.
Video cortesía de Placido Alcántara:



