Senador Aneudy Ortiz denuncia abusos y llama a frenar atropellos en Ocoa
Advierte que la provincia no tolerará más abusos ni actuaciones fuera de la ley por parte de quienes deben proteger al pueblo

San José de OCoa
El senador de esta provincia, Aneudy Ortiz Sajiun, denunció una serie de abusos y atropellos que, según afirmó, han afectado gravemente la paz y la convivencia en San José de Ocoa, y llamó a una acción conjunta e inmediata de todas las autoridades electas y designadas para hacer frente a la situación.
En una declaración pública enviada a los medios, Ortiz expresó su preocupación por la frecuencia de hechos lamentables que, según dijo, incluyen operativos irregulares, uso excesivo de la fuerza, muertes no esclarecidas y violaciones a derechos fundamentales por parte de personas que ocupan funciones oficiales.
“Cada semana surge un nuevo hecho lamentable. Algunos responsables, lejos de proteger al pueblo, actúan en su contra. Y lo más indignante es que algunos ni siquiera son ocoeños, pero se comportan como si fueran dueños de esta tierra”, sostuvo el legislador.
Exige reunión amplia de autoridades
El senador pidió la convocatoria urgente de una mesa de trabajo institucional, en la que participen tanto funcionarios electos como autoridades designadas, para establecer un plan de acción que frene lo que calificó como “un patrón de atropello contra la población ocoeña”.
Ortiz también criticó la falta de coordinación con los líderes comunitarios y denunció que en algunos casos se ha actuado “de espaldas a la ley y con prepotencia”, generando temor y desconfianza en los barrios y parajes de la provincia.
“Tenemos el deber de devolverle la paz a nuestra provincia, pero sin abusos, sin galletas, sin golpes y sin sembrar el terror. San José de Ocoa es de todos, pero nos duele más a quienes nacimos aquí y hemos dedicado nuestra vida a servir a nuestra gente”, agregó.
“La paciencia tiene un límite”
En sus declaraciones, el senador dejó claro que no se quedará de brazos cruzados ante estas situaciones y advirtió que tocará todas las puertas necesarias, en los niveles que haga falta, para garantizar el respeto a la ciudadanía ocoeña.
“La paciencia tiene un límite. No vamos a seguir permitiendo atropellos contra nuestro pueblo”, sentenció.



