

Redacción ElOcoeño.com
San José de Ocoa
La alcaldía del municipio de Ocoa encendió el árbol de navidad del Palacio Municipal durante un breve acto celebrado en la explanada de esa institución edil.
En un atípico año marcado por la pandemia del COVID-19, el acto transcurrió diferente a otros años, en el que asistían centenares de personas para presenciar tan vistosa actividad.
El alcalde Aneudy Ortiz Sajiun tuvo a su cargo las palabras centrales. Expresó que pesar de que el COVID-19 ha cobrado la vida de miles de personas, la esperanza no ha muerto.
La actividad estuvo amenizada por la banda de música municipal
A continuación el discurso íntegro de Ortiz Sajiun.
“Amados hermanos Ocoeños.
Este año que se apresta a concluir ha traído con una pandemia brutal, grandes y pesarosos problemas, cientos compañeros muertos, familiares y amigos, decenas y decenas de contagiados, algunos, que tendrán que lidiar con consecuencias por el resto de su vida, otros que gracias a Dios pudieron rebasarla.
También ha traído cuantiosas pérdidas económicas, pérdidas de empleos, muchos negocios a la quiebra y otros, sencillamente desaparecidos, un año pesaroso.
Pero también nos ha enseñado el valor humano, la solidaridad, la responsabilidad civil de muchos ciudadanos, la entrega de Médicos, enfermeras, trabajadores de salud, los policías, fiscales y militares, de trabajadores del ayuntamiento desde el más humilde al más encumbrado que han dado demostración de entrega y responsabilidad social.
Ha sacado lo malo de algunos que con su actitud e irresponsabilidad se convirtieron en aliados de la pandemia, pero también de dignos y ejemplares ciudadanos, desde el que usa su máscarilla y mantiene su distancia, hasta el que se queda en su casa tratando de parar la pandemia.
Muchos entendieron que no debíamos estar aquí, en el medio de esta tragedia… Pero podemos parar la esperanza?
En el medio de los grandes bombardeos a las ciudades inglesas, tan pronto se alejaban los aviones. Salían los ingleses a recoger y arreglar lo agredido, es que el ser humano tiene la grandeza y la habilidad de ponerse de pie, después de la caída y nosotros. Ocoeños, nos ponemos de pie, con este acto para decir que la esperanza no ha muerto, que la vida continua y de nosotros depende trabajar para componer y arreglar los daños y crecer.
Que el encendido de estas luces, que la celebración de estas navidades sea el nacimiento de la esperanza y de la Luz.
Que Dios en su infinito poder acompañe al pueblo de Ocoa y que el próximo año se abran los caminos de la Paz, de la salud, de la prosperidad, de la Alegría y de la justicia social!
Ocoa, celebremos la esperanza”



