
Por Marcos Soto Tejeda
La idea de construir por primera vez un templo católico en San José de Ocoa, fue una iniciativa de la Junta Municipal que ejercía las funciones de Ayuntamiento durante la Anexión a España (1863-1865).
Para corresponder a esta iniciativa, las autoridades municipales que dirigían la común en ese momento, escogieron al Pbro. José María Perdomo, para que se encargara del proyecto y de inmediato emitieron la Resolución de fecha 4 de mayo del año 1863, mediante la cual le asignaron R$ 60 (Sesenta pesos) mensuales, más una partida de RD$$250 pesos anuales, para cubrir los gastos de construcción y el pago a lossacristanes, así como otras necesidades.
El templo comenzó a construirse en el centro de la Plaza Pública, actualmente Parque Central, en el mismo lugar donde hoy se encuentra la glorieta, el cual fue inaugurado en el año 1864.
Este primer templo consistió en una casona de madera techada de zinc, siendo su primer párroco el Pbro. Francisco Pereyra. Este último fue reducido a ceniza mediante un voraz incendio que se registró el 24 de enero del año 1888, o sea tres días después de las fiestas dedicada a la virgen de la Altagracia, patrona del pueblo de ocoeño.
Ante esa situación, las autoridades municipales y religiosas, preocupadas por la desaparición del templo católico, procedieron de inmediato a conformar una Junta pro-construcción de una capilla provisional en el mismo lugar del siniestro, la cual estaba presidida por el Pbro. Manuel de Regla Félix, sin embargo, y en vista de que la nueva capilla resultaba inoperante para la celebración de los oficios religiosos, se formó una nueva junta al año siguiente, encabezada por el propio Pbro. Manuel de Regla e integrada por los munícipes: Nicanor Díaz, Manuel de Regla Bautista, Quirico Feliú y Manuel Lara, como Vocales; Abelardo Dujarric, Tesorero Gregorio Sepúlveda, Secretario.
La formación de esta Junta fue con el propósito de construir un nuevo templo de madera en el mismo lugar del anterior. Sin embargo, y tomando en cuenta las experiencias negativas con la construcción de los templos de madera anteriores, se formó una nueva junta el 17 de octubre del año 1917, presidida por el Obro. Juan R. Ramírez, pero esta vez para la construcción de un templo de concreto armado fuera de la Plaza Pública, con la cooperación de los feligréses ocoeños.
Los planos del nuevo templo fueron diseñados por el Ing. Cesar Iglesia, mientras que la construcción del mismo estuvo a cargo del Ing. Cesar del Orbe y como maestro constructor actuó Arturo Oviedo.
La obra comenzó el 7 de abril de de 1931 y correspondió al destacado munícipe ocoeño Guarionex Soto Castillo, conocido popularmente con el apodo de Gané, dar el primer picazo para dejar iniciada la obra, la cual comenzó con un retraso de aproximadamente 14 años por falta de Recursos. Muchos ocoeños de la época cargaron materiales en animales desde el rio Ocoa para la obra.
Los primeros aportes recolectados solamente alcanzaron la suma de $600(Seiscientos pesos), encabezando la lista los señores Jorge E. Isa y Manuel Altagracia Pimentel Tejeda (Liquito), con $100(Cien pesos) c/u; las firmas comerciales H. Pimentel y Cía.; José A. Sajiun y Cabral & Read, con $50 (Cincuenta pesos) c/u, entre otros.
La obra fue concluida mediante una donación de RD$4000 (Cuatro mil pesos) que realizó Trujillo durante una visita que giró al pueblo de Ocoa, el 10 de septiembre del año 1937.
Dicho templo fue inaugurado oficialmente el 20 de enero del año 1940, durante la celebración de las fiestas patronales de ese año. La bendeción del mismo estuvo a cargo de Monseñor Ricardo Pittini, Arzobispo de Santo Domigo.
Fuentes:
- Libro: Un siglo de vida Ocoeña (1858-1958), de J, Agustín Concepción
- Documentos del Archivo General de la Nación.



