Por Fremio Ortiz Mejía
Esta población sureña se convirtió en la provincia 30 del país, mediante la ley 66 del 6 de septiembre del año 2000 e instalada el 14 de enero de 2001.
A manera de recordación la ley fue promulgada por el expresidente Ing. Hipólito Mejía, luego de ser aprobada por el congreso nacional. La pieza legislativa fue presentada por el entonces senador, Ing. Vicente Castillo (PRM-Peravia) y respaldada por los diputados (Ocoeños): Doctor Rafael Orlando Maceo (Gangui), (PRD), Doctor Eduardo Read Soto (PRSC) y el Lic. Ramón Mordan (PCD), así como la gran mayoría de los representantes de las cámaras alta y baja de la república.
El tema lo traigo a colación a propósito de celebrarse recientemente el 22 aniversario del histórico acontecimiento, el cual ha impactado de forma positiva la vida de los coterráneos, aunque aun prevalecen situaciones pendientes de superar.
En la apertura de la elevación de categoría de la nueva demarcación territorial estuvieron presentes: Mejía, Ing. Ramón Alburquerque (Presidente del Senado); Doctora Rafaela Albuquerque (Lila), Presidente de la cámara de Diputados, Doctor Jorge Subero Isa, Presidente de la Suprema Corte de Justicia; Dirigentes políticos, personalidades, invitados especiales y pueblo en general.
Como notas importantes hay que destacar el Primer Gobernador fue el Ing. Leovigildo Bello Guerrero; el Senador histórico, Lic. Pedro Alegría Soto, a través de las elecciones congresionales del 2002 y que la misma contempló elevar los distritos municipales de sabana Larga Y Rancho Arriba a municipios respectivamente.
En la ocasión se constituyó un comité pro-Ocoa, provincia, coordinado por el Lic. Juan Ramón Báez Pimentel; Sacerdote Luis José Quinn, Asesor; quien suscribe, encargado de prensa y relaciones publicas al igual que numerosos distinguidos munícipes Ocoeños.
En sentido general, se han obtenido logros extraordinarios, los cuales sin lugar a dudar no hubieran sido fáciles alcanzarles, sin esa dedicación y esfuerzos desinteresados, por lo que las presentes y futuras generaciones están en el inelable deber de valorar y agradecer.
(Mas detalles en el Libro “Vivencias Periodísticas” en Preparación).



