La lucha contra las drogas: el legado del expresidente Álvaro Uribe Vélez


Durante sus 8 años de gobierno, el expresidente Álvaro Uribe tuvo un objetivo: devolverle al país la seguridad, y ese objetivo pasaba por una lucha incansable contra el narcotráfico.
Al terminar el gobierno de Uribe el fin del narcotráfico se veía venir gracias a las sólidas políticas que llevó a cabo su gobierno para combatir a las guerrillas de izquierda. En las dos décadas anteriores a la elección del presidente Álvaro Uribe en 2001, la producción de cultivos ilícitos en Colombia aumentó de 3.500 a 144.000 hectáreas, lo que representó un incremento anual del 25,6%. Colombia era el productor de más del 70% de la cocaína del mundo antes de Uribe. El narcotráfico era y sigue siendo una de las principales fuentes de financiación de los grupos guerrilleros por lo que el Plan Nacional de Desarrollo 2002-2006 del Gobierno de Álvaro Uribe propuso que “la lucha contra los grupos terroristas, los narcotraficantes y la delincuencia transnacional organizada, se centrará en el ataque a sus estructuras financieras”, es decir, en la industria ilegal de la droga.
Uribe se valió de todas las estrategias existentes para eliminar los cultivos ilícitos como la fumigación aérea, la erradicación manual forzosa y los programas de desarrollo alternativo. Para el fin de su gobierno, las FARC estaban minimizadas y Colombia pasó de producir 1.000 toneladas de cocaína por año a 180 en 2010 y las hectáreas de cultivos ilícitos eran menos de 49.000.
Bajo el gobierno de Uribe, la policía y el ejército colombiano dirigieron sus acciones en contra de las guerrillas de las FARC, gracias a los 7.000 millones de dólares de ayuda financiera que otorgó Estados Unidos con el denominado ‘Plan Colombia’. Esa lucha antidrogas con resultados contundentes, le hizo merecedor de la máxima distinción que ese país otorga a un civil, la ‘Medalla a la Libertad’ y el fortalecimiento de sus relaciones con la primera potencia mundial que hasta hoy se mantienen.
Bush en ese día destacó cómo Uribe a lo largo de su presidencia, había rescatado a un país en vías de ser una narcodemocracia y elogió su “formidable entendimiento” del arte de gobernar.
“La gente lo quiere y confía en él… Hoy estamos honrando también a los colombianos, al honrar al hombre que ellos escogieron para dirigirlos”, dijo Bush en esa ceremonia a la vez que recordó que uno de los momentos más felices de su presidencia fue cuando Uribe lo llamó para informarle que habían liberado a los tres estadounidenses que estuvieron secuestrados por las Farc por más de cinco años en la elogiada operación militar ‘Jaque’.
La consigna de ‘Seguridad Democrática’ se hizo realidad, gracias a Uribe tuvimos un país más seguro, en el cual se podía transitar por las carreteras sin temor a ser secuestrado o extorsionado. Eso es lo que el país tuvo con Uribe, por lo que lo recuerda y por lo que votaron por Iván Duque, porque tras 8 años de gobierno de Juan Manuel Santos era necesario y urgente reconstruir su legado.
Gracias a Álvaro Uribe, Estados Unidos ha sido un fuerte promotor de la ayuda a Colombia y encontró en sus planes de gobierno y lucha antidrogas, luz verde para sus planes. No en vano toda la comunidad internacional celebra que hoy el expresidente haya recuperado la libertad que nunca debió perder y hasta el presidente Trump lo cataloga como un héroe.



